BODAS / WEDDINGS

Si bien tengo base en la ciudad de Córdoba, Argentina, viajo a cualquier parte del país o el mundo para retratar bodas de una manera única, creativa y con alta calidad técnica y compositiva.  Mi estilo está basado en el reportaje fotográfico, registrando de manera espontánea esos momentos irrepetibles de cada boda.  La búsqueda de cada uno de esos instantes que se van sucediendo minuto a minuto –encuadres creativos y la calidad técnica– es el motor que imprime dinamismo y originalidad a la historia de amor y felicidad que retrato. Trabajo de manera relajada, desestructurada, con inmejorable disposición, pero siempre respetando la fluidez natural de la boda. Utilizo equipamiento Nikon de alta calidad, tanto en cámaras y ópticas, como en iluminación. Pero convengamos que lo importante no es la cámara, sino la sensibilidad y ojo de quien está detrás de ella! Lo esencial es invisible al ojo, decía el Principito … pero no al ojo del fotógrafo!

La fotografía de bodas ha experimentado cambios cruciales en los últimos tiempos y en todo el mundo; ha dejado de lado la rigidez tradicional, se ha tornado mucho más dinámica, incorporando técnicas de otros ámbitos asociados tales como la moda y el fotoperiodismo.
Hoy en día, muchos dicen llamarse fotógrafos porque simplemente les resulta fácil adquirir un equipo fotográfico, plagiar imágenes desde las redes sociales y salir a ganar unos pesos. Por su parte, muchas parejas deciden “ahorrar” dinero contratando un fotógrafo barato, sin considerar sus antecedentes reales o capacidad de retratar en todo su esplendor un día tan importante en sus vidas. Como siempre, inexorablemente, lo barato termina resultando muy caro.

Pero esencialmente, los verdaderos profesionales, quienes nos esmeramos por quitar el almidón antinatural a un evento netamente social, tratamos de rescatar de manera honesta y artística, todas las emociones que se producen durante la jornada de una boda. En mi caso, lo hago mediante el exhaustivo uso de complejas técnicas fotográficas y de post edición;  trabajo al unísono con excelentes asistentes de iluminación para lograr ese “look” tridimensional y escenográfico característicos de mis imágenes. Pero sin lugar a dudas, los mejores logros los obtengo a través de involucrarme emocionalmente con los novios y con cada uno de sus invitados.  En realidad, es muy importante saber que la originalidad, frescura y alegría de los cuadros captados son fruto de una honesta interacción entre la gente y yo; la confianza ganada se plasma inmediatamente en expresiones relajadas, que no disimulan una lágrima de emoción o una carcajada de felicidad.  El resultado, son imágenes personalizadas, con estilo propio, que definen por sí mismas el cúmulo de sentimientos vividos a lo largo la jornada nupcial … el llanto de emoción, las risas, la ansiedad …  todos estarán en el álbum final.  Son fotografías de autor … no tan solo una boda más.

Por mi formación en el mundo de la fotografía publicitaria, reconozco a la edición digital y a la post producción como tareas esenciales en el éxito de las imágenes presentadas.  En esta etapa del proceso, también se manifiesta mi modo minucioso para realzar digitalmente las imágenes y el cuidado brindado a cada fotografía entregada.  El objetivo permanente es generar obras gráficas de alta calidad conceptual, imágenes artísticas de fino gusto, que fielmente reflejen este gran día.

Más de 15 años de experiencia en la fotografía editorial, de viaje y publicitaria; ocho años en la fotografía de bodas (con más de 200 bodas retratadas), respaldan mi sólida formación profesional.

A pesar de captar las imágenes, fundamentalmente de modo espontáneo, sin poses incómodas ni interrupciones al flujo natural del momento, la dirección de arte siempre está presente: cuando los novios así lo prefieren o bien cuando ocasionalmente yo mismo lo considero necesario. La consigna principal es que la pareja y sus invitados siempre luzcan de la manera más fresca y natural posible.

No hay que olvidar que las fotografías tomadas el día de la boda, serán el UNICO recuerdo material al que los novios, familiares y amigos recurrirán en más de una ocasión para revivir los momentos de ese día tan importante.  Si adicionalmente esas imágenes narran la boda con particular calidad compositiva, estética y técnica, ese álbum sin dudas transmitirá vivazmente por años y años, la emotividad de una jornada inolvidable.

Nunca entrego menos de mil fotos. El fotolibro que reciben los novios, de calidad premium, es de bellísimo y sobrio diseño, con  imágenes elegidas por ellos mismos.  Es un libro de 30×41 cm en tapas duras, para que esas imágenes tan especiales luzcan de la mejor manera y la pareja pueda, a su vez, mostrarlo con orgullo y rememorar su boda vívidamente.

Será para mí un placer conocerlos y poder conversar sobre el día de la boda, a fin de interpretar y satisfacer sus inquietudes y preferencias personales.  Acepto un solo evento por fin semana, a fin de poder dedicar el tiempo necesario para cada boda.  Jamás delego mi trabajo a terceros y me reúno con los novios cuantas veces sea necesario para no dejar detalle alguno librado al azar.

Las cotizaciones, confeccionadas según los detalles por ustedes provistos, son enviadas en formato PDF vía email.  Sin embargo, reunión mediante, tendré la posibilidad de explicarles pormenorizadamente mi modo de trabajo y mostrarles fotolibros de ejemplo y diversidad de trabajos;  todo para que en definitiva ustedes puedan apreciar de antemano, cómo lucirá fotográficamente su boda.  Sin dudas, cada nueva pareja representa un nuevo desafío para mí, una renovada oportunidad para expresar mi pasión por la fotografía nupcial.

Al final del día, el fotolibro que recibirán los novios, comienza con una página en blanco … y culmina con una colección de imágenes finamente entrelazadas, que fiel y artísticamente contarán la historia de uno de los días más importantes de sus vidas.

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Although I am based in the city of Córdoba, Argentina, I travel to any part of the country or the world to portray weddings in a unique and creative way, with high technical and compositional quality.  My style is based on photographic reportage, spontaneously recording those unrepeatable moments of each wedding.  The search for each of those moments that follow one another, minute by minute – creative frames and technical quality – is the engine that gives dynamism and originality to the story of love and happiness that I portray.  I work in a relaxed, unstructured way, with an unbeatable disposition, but always respecting the natural fluidity of the wedding. I use high quality Nikon equipment for cameras, optics and lighting.  But let us agree that it is not the camera that is important, but the sensitivity and eye of the person behind it!  The essential is invisible to the eye, said the Little Prince… but not to the photographer’s eye!

Wedding photography has undergone crucial changes in recent times and around the world; it has moved away from traditional rigidity and become much more dynamic, incorporating techniques from other related fields such as fashion and photojournalism.  Today, many say they call themselves photographers because it’s simply easy for them to acquire photographic equipment, plagiarize images from social networks and go out and earn a few bucks.  For their part, many couples decide to “save” money by hiring a cheap photographer, regardless of their real background or ability to portray in all their glory such an important day in their lives.
As always, cheap turns out inexorably expensive.

But essentially, true professionals, who strive to remove the unnatural starch from a purely social event, try to rescue in an honest and artistic way all the emotions that occur during the day of a wedding. In my case, I do it through the exhaustive use of complex photographic and post-editing techniques; I work in unison with excellent lighting assistants to achieve that three dimensional and scenographic look, characteristic of my imagery.  But without a doubt, the best achievements I get are from being emotionally involved with the bride and groom and each of their guests.  In fact, it is very important to know that originality, freshness and joy of the images are the result of an honest interaction between people and me;  the confidence gained is immediately reflected in relaxed expressions, which do not hide a tear of emotion or a laugh of happiness.  The result is personalized images, with their own style, that define for themselves the accumulation of feelings experienced throughout the wedding day … the crying of emotion, laughter, anxiety … all will be in the final album.
These are author’s photographs …. this is not just another wedding.

Because of my training in the world of advertising photography, I recognize digital editing and post-production as essential tasks in the success of the images presented.  At this stage of the process, I also express my meticulous way of digitally enhancing the images and the care given to each photograph presented.  The permanent objective is to generate graphic works of high conceptual quality, artistic images of fine taste, that faithfully reflect this great day.

More than 15 years of experience in editorial, travel and advertising photography;  eight years in wedding photography (with more than 200 weddings portrayed), support my solid professional background.

In spite of capturing the images, fundamentally spontaneously, without uncomfortable poses or interruptions to the natural flow of the moment, the art direction is always present: when the bride and groom prefer it or when occasionally I consider it necessary. The main aim is that the couple and their guests always look as fresh and natural as possible.

We must not forget that the photographs taken on the day of the wedding will be the ONLY material memory that the bride and groom, family and friends will use on more than one occasion to relive the moments of that important day.  If furthermore, these images narrate the wedding with particular compositional, aesthetic and technical quality, this album will undoubtedly transmit vividly for years and years, the emotion of an unforgettable day.

I never turn in less than a thousand photos. The photo book that the bride and groom receive, of premium quality, is beautifuly and soberly designed, with images chosen by themselves.  It is a 30×41 cm hardcover book, so that these special images look their best and the couple can, in turn, show it off with pride and vividly recall their wedding.

It will be a pleasure for me to meet you and talk about the wedding day, in order to interpret and satisfy your personal concerns and preferences.  I accept only one event per weekend, so that I can devote the necessary time to each wedding.  I never delegate my work to third parties and meet with the bride and groom as many times as necessary so as not to leave any details to chance.

The quotations, made according to info you provide, are sent to you in PDF format by email.  However, by means of a meeting, I will have the possibility to explain in detail working philosophy and to show you sample photobooks and diversity of works; everything so that in short you can appreciate beforehand, how your wedding will look photographically.  Undoubtedly, each new couple represents a new challenge for me, a renewed opportunity to express my passion for wedding photography.

At the end of the day, the photobook that the bride and groom will receive begins with a blank page … and ends with a collection of finely intertwined images that will faithfully and artistically tell the story of one of the most important days of their lives.